09/26/08

Y que conozca la palabra que jamás le voy a decir , y que no le importe mi ropa si total me voy a desvestir .
Llorar a lágrima viva, llorar a chorros. Llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo. Abrir las canillas,las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto. Asistir a los cursos de antropología, llorando, festejar los cumpleaños familiares, llorando, atravesar el África, llorando. Llorar como un cacuy,como un cocodrilo...si es verdad que los cacuyes y los cocodrilos no dejan nunca de llorar. Llorarlo todo, pero llorarlo bien. Llorarlo con la nariz, con las rodillas, llorarlo por el ombligo, por la boca. Llorar de amor, de hastío, de alegría. Llorar de frac, de flato, de flacura. Llorar improvisando, de memoria. Llorar todo el insomnio y todo el día!

La noche aturde con besos ciegos, esta pequeña dama sale a pasear entre calles estrechas, llenas de dolor , con retumbes de voces que le hacen recordar su amor; ese amor que le hizo cometer locuras desopilantes por pasión. Hablame, me hace bien, me hace bien...
Queriendo escapar sobre esta pasión ciega que me posee, te amo, te odio... quiero tu adrenalina, esa voz le hacia acordar esas noches sudadas de sexo sin amor; por sentir placer exactamente...
Todas las noches recordar lo mismo le cansa el corazón, la fatiga, pero los recuerdos hacen bien ... Quiere su amor una vez más , solo por preguntarle si alguna vez ... les quedó algo por demostrar !